Los ETFs son fondos de inversión que se negocian en bolsa como una acción. Replican el comportamiento de un índice, sector, commodity o estrategia, permitiéndote diversificar tu cartera de forma simple y eficiente.
Un ETF (Exchange-Traded Fund o Fondo Cotizado en Bolsa) es un vehículo de inversión que combina las características de un fondo común con la operatoria de una acción. Fue creado en los años 90 y desde entonces se ha convertido en uno de los instrumentos más populares del mundo, con más de 10 billones de dólares bajo administración global.
Su funcionamiento es sencillo: una sociedad administradora crea un fondo que replica un índice o estrategia determinada, y las cuotapartes de ese fondo cotizan en bolsa. Cuando comprás un ETF del S&P 500, por ejemplo, estás comprando una porción proporcional de las 500 empresas que componen ese índice, obteniendo diversificación inmediata.
En Argentina, los inversores pueden acceder a ETFs internacionales a través de CEDEARs de ETFs, que cotizan en BYMA en pesos y permiten exposición a mercados globales sin necesidad de abrir cuentas en el exterior. Esto democratiza el acceso a estrategias de inversión antes reservadas a grandes capitales.
Un solo ETF puede contener cientos o miles de activos subyacentes. Por ejemplo, un ETF que replique el S&P 500 te da exposición a las 500 empresas más grandes de EE.UU. con una sola operación.
Se compran y venden exactamente como una acción durante el horario de mercado, con cotización en tiempo real. No requieren suscripciones ni rescates como los fondos comunes tradicionales.
Los ratios de gastos (expense ratios) de los ETFs son significativamente menores que los de fondos mutuos comparables, ya que la mayoría replica índices de forma pasiva sin necesidad de gestión activa.
La composición de la cartera es pública y se actualiza diariamente. Siempre sabés exactamente en qué estás invirtiendo, a diferencia de otros vehículos donde la información se publica con rezago.
Replican índices bursátiles como S&P 500, Nasdaq 100, mercados emergentes, Europa o sectores específicos (tecnología, salud, energía).
Ejemplos: SPY, QQQ, EEM, VGK, XLK
Siguen índices de bonos del Tesoro, corporativos, municipales o de mercados emergentes, con distintas duraciones.
Ejemplos: AGG, TLT, LQD, EMB, BND
Permiten invertir en oro, plata, petróleo, gas natural y otras materias primas sin necesidad de almacenamiento físico.
Ejemplos: GLD, SLV, USO, DBC
Focalizados en tendencias como inteligencia artificial, energía limpia, blockchain, ciberseguridad o robótica.
Ejemplos: ARKK, ICLN, BOTZ, HACK
Te asesoramos para armar una cartera diversificada con los ETFs más adecuados para tus objetivos.
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