Operaciones de financiamiento de corto plazo respaldadas por el mercado, con tasa fija y garantía en títulos valores.
Las Cauciones son operaciones de financiamiento de corto plazo, donde un colocador (el que presta dinero) lo hace a otro participante llamado tomador. El colocador, por prestar, a cambio recibe el capital inicial + interés (calculado con TNA) y si el tomador, quien recibe capital, no puede afrontar la devolución, deja garantías en activos financieros. Se realizan a través de la Bolsa y están respaldadas por el mercado.
Las cauciones se estructuran en torno a tres aspectos clave:
Son operaciones de 1 a 120 días. Los plazos muy altos suelen tener muy poco volumen. Se usan mucho entre 1 día a 7 días, donde suele haber mayor volumen que en plazos altos.
El inversor cobra una tasa de interés fija, conocida antes de colocar el capital.
El préstamo queda garantizado por títulos valores. Es decir, si el tomador no puede hacer frente al pago, el colocador que presta el capital tiene garantía de pago.
Son instrumentos utilizados para efectuar un rendimiento a muy corto plazo y sacar un excedente sobre el capital colocado. También suelen usarse para obtener un rendimiento y operar luego activos financieros, reduciendo el costo de entrada.
Son instrumentos de Renta Fija de muy corto plazo, orientados a perfiles conservadores, que buscan bajo riesgo, alta liquidez y previsibilidad, siendo muy utilizadas como alternativa a mantener dinero inmovilizado en cuenta o mismo para reducir gasto a futuras operaciones. Son instrumentos muy conservadores porque garantizan el pago al colocador con garantías si el tomador no puede afrontar el pago.
Te ayudo a entender cómo aprovechar las cauciones para optimizar tus rendimientos a corto plazo.
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